6 medidas antirrobo para proteger tu casa

Cuesta mucho trabajo tener un lugar al que llamar hogar. Esfuerzo que puedes perder si no la proteges de manera adecuada. Es necesario tomar una serie de medidas de seguridad para evitar sorpresas desagradables a la vuelta. Sea verano o no, en cualquier época del año nuestra casa puede estar expuesta están a posibles robos. En esta nota te mostramos algunos consejos para proteger tu vivienda mientras te tomas unos días de relax en vacaciones.

1. Protege la entrada de casa

La entrada es uno de los principales accesos para los ladrones. Puedes encontrar puertas de varios tipos: de seguridad, blindadas o acorazadas. Las de seguridad son aquellas que tienen algún tipo de refuerzo exterior. Son las más utilizadas (y las más baratas), por lo que también son las que ofrecen un menor nivel de protección. La excelencia a nivel de seguridad la ofrecen las llamadas puertas acorazadas, aquellas fabricadas con acero y chapadas en madera. A mitad de camino se encuentran las puertas blindadas, que son las que prometen una mejor relación seguridad-precio. No obstante, una buena entrada no te servirá de mucho si no le acompaña una infalible cerradura. Las puedes encontrar de pestillo, de pastilla, solo de llaves… o electrónicas. También existen cerraduras “invisibles” que se instalan en el interior de la puerta y son inapreciables desde el exterior, por lo que resultan casi imposibles de forzar. Se abren a través de un mando y son realmente prácticas.

2. Asegura las ventanas

Otro de los puntos débiles en la seguridad de nuestra casa reside en las ventanas. Lo mejor es instalar modelos con perfiles, herrajes o cristales de seguridad. En concreto, lo más recomendable para una vivienda sería una ventana de seguridad de nivel 3, que implica que resistiría el impacto de una bola de acero de cuatro kilos arrojada desde una altura de 10 metros. Si vives en una planta baja, primero o ático, extrema la seguridad poniendo verjas o rejas en ventanas y puertas. Piensa que estas aberturas son la primera opción de los ladrones; el lugar por el que entran y por donde les resulta más fácil la huida. En cuanto a las persianas, las motorizadas son las más fiables.

3. Instala un sistema de vigilancia

Colocar una alarma visible en la entrada de la casa y/o sensores perimetrales en terrazas y jardines desalentará a ladrones y posibles intrusos. En el mercado encontrarás a diferentes empresas expertas en seguridad que ofrecen este y otro tipo de servicios. La ventaja de la era digital es que algunos de estos sistemas se pueden controlar de manera remota desde un smartphone, permitiendo conectar y desconectar el dispositivo de alarma, abrir la puerta sin necesidad de llave o tomar fotografías del domicilio para comprobar que todo funciona correctamente.

4. No dejes objetos de valor a la vista

Guarda en un lugar seguro todos los objetos de valor que permanecerán en tu casa: llaves, talonarios, tarjetas de crédito, claves de acceso a la banca online, tecnología costosa… Elabora un inventario con los números de serie de los aparatos electrónicos junto a su marca y modelo; después, fotografíalos. En caso de robo será más fácil recuperarlos.

5. Que tu casa parezca habitada, el mejor método antirrobo

No desconectes la electricidad ni cierres del todo las persianas. Una alternativa es instalar temporizadores de radio y luz que se pongan en marcha a determinadas horas del día. Si vives fuera del casco urbano refuerza la vigilancia e ilumina la entrada, el porche y los patios delanteros y traseros. En exteriores se puede optar por utilizar reflectores o antorchas solares. Los focos con detección de movimiento también resultarán muy efectivos a la hora de ahuyentar a potenciales intrusos. Por último, una buena iluminación es una de las medidas más económicas y efectivas para disuadir a los ladrones.

6. Seguridad inteligente

Una casa inteligente asegura la protección de hogar y propietarios gracias a la tecnología. Por ejemplo, instalando un sistema de vigilancia CCTV, tendrás la posibilidad de ver el interior de la casa a través de videocámaras o incluso desde el teléfono móvil. Para ello, deberás colocar cámaras que funcionen vía wifi y bajarte una app para conectar el móvil con dichas cámaras. Si quieres aún más seguridad, sería aconsejable insistir en la protección exterior: existen sensores de movimiento que detectan cualquier presencia física alrededor de la casa. En la misma línea, encontramos unos detectores de sonido que saltan ante fuertes ruidos externos y también unos sensores de apertura magnéticos que se colocan en la puerta principal y en las ventanas; si alguien intenta entrar por ellas, saltará la alarma. Por último, aunque suene un poco a ciencia ficción, puedes instalar una barrera de rayos infrarrojos. Son imposibles de ver.